"Iros" e "idos", esa no es la cuestión

Como debo ser el único, bloguero o no, que aún no ha opinado sobre la decisión de la Academia de "aprobar" la palabra iros, intentaré cubrir tal deficiencia con el presente artículo.

Reflexiones tras leer "El busto del Emperador", relato de Joseph Roth

Se cree que hace unos dos millones y medio de años que los primeros homínidos caminaron por el planeta; unos 200.000 años que el homo sapiens se irguió orgulloso frente al resto de animales, y poco más de 6.000 los años que han transcurrido desde que se garabatearon los primeros símbolos que se convertirían en escritura y que iniciarían la historia de la humanidad. 6.000 años que no han sido suficientes para liberarnos de los pensamientos cuasimágicos, como lo son:

Nueva presentación de "Viento", mi primera novela


Aunque con algo de pudor, toca hablar de mi novela, Viento, ya que el próximo lunes, día 27, volveré a presentar y firmar la obra, esta vez en la Librería La Sombra, gracias al apoyo de mi editorial, Serial Ediciones.

Reseña de "En tierras bajas", un libro de relatos de Herta Müller, por Soledad Blanco


Por segunda vez, cedo la palabra a Soledad Blanco para que nos descubra sus sensaciones y hasta sus emociones tras la lectura de "En tierras bajas", la primera obra de Herta Müller, una colección de relatos publicada a finales del siglo XX. Adelante, Soledad:

La lectura o "El placer que no tiene fin", de William Ospina

No me queda más remedio que hablar del artículo El placer que no tiene fin, del escritor colombiano William Ospina (¿cuándo dejaremos de adjetivarnos con la nacionalidad de cada cual?) Trata de la lectura de obras de ficción y de sus circunstancias y forma parte del conjunto de artículos incluidos en la obra La decadencia de los dragones, publicado en 2002.

De cómo encontré la belleza de "Los viejos marineros", novela de Jorge Amado



"Lo que les llevaba a apoyar al comandante, a enfrentarse con Chico Pacheco y su temible lengua era la necesidad, sentida por todos ellos, pobres y tímidos, jubilados y retirados de sus negocios, de sentirse partícipes de una parcela de heroísmo. Por más circunspecto que se una hombre, por comedida que sea su vida, hay dentro de él una llama, a veces una chispa, capaz de transformarse en un incendio si se presenta la ocasión. Es ella la que les exige huir de la mediocridad, aunque sea por medio de las palabras de una historia oída o en las páginas de un libro, huir de la monotonía de los días iguales, pequeños y cansinos."

Cómo consigo organizar cada día la información que recibo

Cada día, además de los menesteres y los afanes propios de mi naturaleza humana y, especialmente, familiar, dedico mi tiempo a escribir, así como a leer; en ambos estados sobre todo ficción, pero también no ficción. La fuente de estas últimas lecturas suelen ser libros de técnica narrativa, además de diversos blogs que sigo. Muy poco de revistas o periódicos generalistas; me basta con la dosis de noticias que recibo a través de la televisión.

Sin prisas para leer "El dios de las pequeñas cosas", novela de Arundhati Roy

Empecé a leer esta novela hace dos meses. Es verdad que en este período ha transcurrido el verano, con lo que implica de tiempo vacacional, familiar, etc. Aun así, hace años que no tardo tanto tiempo en leer un libro. Podría haber abandonado su lectura, pero algo en él me empujaba a no hacerlo: ¿la confianza en los amigos que me lo habían recomendado?, ¿la obstinación por encontrar una perla oculta?

Regreso a Evernote

Si has venido leyendo este blog desde hace algún tiempo, ya sabrás de mi preferencia por los programas de gestión de notas, tanto como para utilizarlos en la ordenación de las recomendaciones de lectura que recibo, o para administrar el flujo diario de noticias.

He leído "Grandpa's Great Scape", una novela infantil/juvenil de David Walliams

Una vez, un amigo muy querido me dijo que él leía todo lo que caía en sus manos, desde los prospectos de medicinas hasta los manuales de electrodomésticos traducidos del chino a través del inglés, pasando por la publicidad que atascaba su buzón. Todo.

"Viento", mi primera novela, sigue esperando que la leas

Viento novela Javier Peñas
Agosto ha pasado. En estas latitudes, ha dejado playas llenas y ciudades vacías. Pero aquí está ya septiembre con un nuevo curso escolar, laboral y puede que hasta vital. Para acompañar este último te propongo una lectura nueva: mi novela "Viento". Sí, además de escribir estos artículos en los que comento los libros que leo y en los que hablo de mis limitados conocimientos de nuevas tecnologías, también escribo ficción. Soy uno más de los que se dedica a entintar sus pensamientos, y que, al padecer algún tipo de incontinencia escritora, aún no reconocida en los anales de la medicina, sentimos compulsión por escribir de cualquier tema, sea ficción o no.

Reseña de "Canta la hierba", una novela de Doris Lessing, por Soledad Blanco

Estoy encantado de callarme y dar la palabra a Soledad Blanco, una buena amiga. Desde muy joven no solo es una insaciable devoradora de libros, también gusta de reflexionar sobre lo leído y, si es menester, escribir sobre ello. De ahí que me considere halagado de que escriba en este blog. Adelante, Soledad.



Esta es una historia de blancos y de negros, todos sumergidos en sus íntimas y propias desdichas. Se desarrolla en Rodesia, la actual Zinbabue, en las primeras décadas del siglo XX en un ambiente colonial. Comienza con el asesinato de Mary y continúa con un ritmo cronológico retrospectivo en el que, desde la primera página, la autora nos desvela el destino de la mujer blanca. 

¿Dedicas demasiado tiempo a alguna actividad?

Me digo que en cuanto termine lo que estoy haciendo me pongo a escribir o a leer esa novela que he comenzado. Me convenzo de que lo voy a hacer. Pasa el tiempo y no lo hago porque lo que venía haciendo me absorbe tanto que me he olvidado de que tenía que parar, y ya es demasiado tarde. Mañana sin falta lo haré, termino diciéndome.

La impunidad de la "Carta blanca", novela de Lorenzo Silva

¿Cuando nos sabemos impunes perdemos todo lastre cultural, social y hasta humano, siendo capaces de cometer los actos más bárbaros? No me refiero a las personas con problemas psíquicos o de inadaptación social, me refiero a los que aún no nos creemos con problemas psíquicos o de inadaptación social. Este es el tema que nos presenta Lorenzo Silva en "Carta blanca". ¿En realidad somos todos unos tremendos impostores y hacemos cualquier cosa para evitar recibir un castigo en forma de multa o condena penal o, pecando quizás de candidez, para no sentir la censura social hacia nosotros, también conocida como educación? Bajo el disfraz del resquebrajamiento de las costumbres que supone toda guerra y el impacto visual que nos llega de acontecimientos casi imposibles de aceptar, el autor plantea con eficacia esta cuestión de fondo en la novela: ¿somos realmente lobos disfrazados de corderos?

De viaje con Fernando Aramburu por "Patria", su novela

He finalizado "Patria" y me siento desdoblado en dos, tres, cuatro o yo qué sé cuantos. Me explico, en ocasiones me dejaba llevar por la senda de la historia y los emociones de los personajes, como un lector inocente; pero en otros momentos, aparecía otro lector, uno que podríamos llamar cirujano, que se maravillaba unas veces con los cambios en la voz narrativa, o con las continuas analepsis, perdón, vueltas al pasado, y posteriores regresos al presente.

Un pequeño comentario de "El significado de la noche", la novela de Michael Cox


Empecé a leer esta novela sin estar convencido de querer hacerlo, solo porque me la recomendó un buen amigo. Me sumergí en ella sin conocer al autor, Michael Cox, ni haber recibido ninguna otra recomendación previa. Sin expectativas.

¿"Matadero Cinco", de Kurt Vonnegut, es una novela de ciencia-ficción?


He leído en varios blogs que "Matadero Cinco" es una novela de ciencia-ficción. En otros, se resalta la vena cómica de su autor, Kurt Vonnegut. No faltan, por supuesto, los que la destacan como alegato anti-belicista. Tengo que confesar que esta obra me ha desorientado por completo, hasta el punto de que no solo no sé en qué género encuadrarla, sino que ni siquiera sé si me ha gustado a no.

Dos años "blogueando"

Fotografía de Alice Rosen (bajo licencia Creative Commons)
El 17 de junio de 2015 publiqué mi primer artículo en este blog ("Novela y tecnología"); hablaba del frecuente desencuentro entre el mundo de la literatura, por un lado, y el de las nuevas tecnologías, por otro; de paso, definía línea editorial del blog.

Charla con alumnos de un colegio madrileño

Autor: Arqet~commonswiki
Hace un tiempo, un prestigioso colegio madrileño me invitó a hablar de mi experiencia como escritor, particularmente como novelista y bloguero, dentro del Certamen de Literatura que convoca anualmente. Me encontré rodeado de dos grupos sucesivos de niños y niñas de doce y catorce años. Ellos sentados en el césped, yo de pie.

Sensación agridulce tras leer la novela "Por si se va la luz", de Lara Moreno

Sensación agridulce, tópico de sensación, lo sé. Y esta novela es de todo menos tópica. Rompe con muchos estereotipos referidos a lo que debe ser una novela, empezando por el canónico "planteamiento, nudo y desenlace", pasando por el decoro lingüístico (gusta de palabras y expresiones que se adentran en la malsonancia), y terminando por la escasez de personajes (siete, en total) y por una trama en la que hay muy pocas peripecias.

Cómo aprovechar OneNote para las recomendaciones de lectura que recibas

No dejo de recibir recomendaciones de lectura. Familiares, amigos, colegas y profesores no se cansan de aconsejarme que lea esta novela o aquel ensayo. Y aunque no lo hicieran, yo mismo no paro de aumentar el número de lecturas pendientes: suelo tomar nota de aquellas que aparecen en blogs, libros o revistas, e incluso de las que oigo en programas de radio y de televisión.

Primer capítulo de "Viento", mi novela

Gracias a Serial Ediciones, ya está publicada mi primera novela, "Viento".

Como es natural, supongo que te gusta "catar" una novela antes de decidirte a invertir tiempo y dinero en ella. Es lo que yo hago y no espero menos de ti.

De "Viaje con Clara por Alemania", novela de Fernando Aramburu

Don Quijote y Sancho recorren Alemania en coche, reencarnados en Clara y su marido, respectivamente, este último convertido en el protagonista. Así es como veo esta versión contemporánea del clásico.

Presentación de "Viento", mi primera novela

El pasado 18 de abril se presentó "Viento", mi primera novela. Fue en "La Ciudad Invisible", un café-librería del centro de Madrid, en un evento presentado por el escritor Pedro Carrasco Garijo. Estuve arropado en todo momento por la generosidad de un numeroso grupo de amigos y amigas, que escucharon pacientemente mientras hablamos de la novela. Fue un momento inolvidable, en el que se materializaban los afanes de casi dos años de trabajo y de ilusión.

"Nada", de Carmen Laforet, o cómo una primera novela puede ser tan buena

Debía correr el año 1943 cuando Carmen Laforet escribía "Nada" en la desolada Barcelona de la posguerra civil española, novela que ganaría la primera convocatoria del premio Nadal, en 1945. Carmen tenía entonces 22 años, lo que ha hecho tambalear mis creencias sobre el origen de la inspiración literaria, que ya Platón suscitó con la oposición entre ingenio (o naturaleza, o genética, o musas) y arte (o trabajo, o aprendizaje). Es decir, si el artista nace o se hace.

Lo que no me gusta de OneNote

Ya llevo unos cuantos meses utilizando Microsoft OneNote como programa para gestionar mis notas. Gracias a él, después del forzado "downgrade" de Evernote, he podido seguir tomando notas y guardando noticias, independientemente del lugar donde las obtuviera o de donde las retomara para leerlas.

Reseña de "Sumisión", novela de Michel Houellebecq

Una curiosa mezcla de política-ficción con pornografía y trascendencia. Un profesor universitario, trasunto de la sociedad francesa, ya en su madurez se encuentra con un mundo nuevo que le hace replantearse su propia vida. Ese mundo que parecía amenazante parece convertirse en su salvación.

Lo que nos dejamos en Siria

En Siria nos dejamos lo que somos, pero también en Afganistán, en Somalia, en Pakistán, en Nigeria, en Iraq, en Sudán, en Libia, en Ucrania o en Yemen; en cualquiera de estos conflictos que siguen vivos según Wikipedia nos hemos dejado trozos de humanidad. Los mencionados son conflictos mayores o guerras: hay otros 31 conflictos "menores" en el mundo. Y a pesar de todo, los que saben nos dicen que hay menos violencia que en cualquier otro tiempo pasado, como para reducirnos nuestro cargo de conciencia.

La magistral estructura de "Soldados de Salamina", novela de Javier Cercas

El 22 de agosto de 2004 acabé de leer por primera vez Soldados de Salamina. Sí, apunto cuándo termino un libro. ¿Triste? Deformación profesional. En aquella ocasión lo leí por placer. Me costó poco dinero. Era el número 1 ó el 2 de la Colección Narrativa Actual de Planeta Agostini. De los que casi regalaban con la idea de que te engancharas y siguieras comprando los siguientes números. Por supuesto, no caí en la trampa, pero ya que tenía Soldados de Salamina a muy buen precio, lo leí sin grandes expectativas ni referencias. Por aquel entonces yo leía todo lo que caía en mis manos. Hoy, ya no, hoy selecciono y solo leo aquello que me recomiendan insistentemente. Y por eso he vuelto a leer Soldados de Salamina.

Mi segundo encuentro con Jane Austen se llama Emma

Después de leer "Orgullo y prejuicio", me quedé con ganas de leer más de Jane Austen. Me recomendaron "Emma" y acabo de terminarlo. El argumento puede considerarse tradicional con una línea del tiempo sin idas y venidas al pasado y con una intriga que se limita a la pregunta de quién se casará con quién. Sin embargo, esta aparente sencillez no deja de ser la excusa para presentar una novela que no sé si incluir en el género de la novela de intriga, en el de la humorística o en el de la costumbrista. Lo que sí tengo claro es que no pertenece al género romántico: solo hay una pequeña escena con unas pocas y efusivas frases de amor entre los personajes.

Cuento: "El zorro y las cebollas"



    Con un volantazo, el conductor sacó la furgoneta de la calzada, obligándole a frenar hasta pararse. Menos mal que circulaba despacio y con las luces dadas. Levantó la mirada del arcén y le pareció ver que, en la oscuridad, dos puntos brillantes se desplazaban con rapidez de derecha a izquierda, casi a ras del suelo, a pocos metros delante del vehículo. ¿Y si había herido a… lo que fuera? Sobresaltado, miró a través del retrovisor; no distinguió nada, ni siquiera los dos puntos. Se apeó de la camioneta e intentó serenarse mientras se abotonaba el abrigo. Bajó la vista hasta su muñeca. El vaho de su aliento empañó la esfera del reloj. El almacén de comestibles cerraría en veinte minutos. Unas cebollas para la cena, ese había sido el encargo de su mujer. Antes de cerrar la puerta de la furgoneta, agarró una linterna de mano que guardaba en una caja de herramientas; la encendió y la desplazó lentamente hasta que los dos puntos volvieron a brillar. Debía de ser un gato, no estaba muerto y lo miraba con fijeza. Enfocó el haz de luz hacia la pareja de puntos inmóviles, semejantes a dos luciérnagas suspendidas en el aire. Un escalofrío recorrió la espalda del conductor y terminó de abotonarse el abrigo hasta el cuello.

Breve comentario de "El asesinato de Sócrates", novela de Marcos Chicot

Sentimientos encontrados, de ese tipo son de los que noto cuando empiezo a comentar un libro que me ha interesado bastante, tanto como para leer sus 759 páginas en menos de una semana; pero, a la vez, del que no he anotado ni una sola frase que me haya emocionado, como de las que sobraban, por ejemplo, en "Cien años de soledad".

"La muerte de Iván Ilich", la novela de León Tolstoi, ¿es un libro de autoayuda?

Hay libros a los que uno no se cansa de volver, como "La muerte de Iván Ilich", la novela corta o relato largo de León Tolstoi, con poco más de noventa páginas. No recuerdo cuántas veces he leído esta historia. Regreso a ella cuando creo que empiezo a olvidarla. Como cuando uno vuelve al lugar donde jugó de niño para convencerse de que no fue solo un sueño.

Abrumado por "Cien años de soledad", la novela de Gabriel García Márquez

Uno se siente insignificante ante una obra como esta y me pregunto cómo puedo ni siquiera pensar en escribir algo digno después de lo ya escrito en Cien años de soledad. Me refiero a mi propia obra de ficción y no a este blog. Aquí, como ya he dicho en otros artículos, me siento legitimado para hablar de mis propias sensaciones tras la lectura, tratando con cierto pudor aspectos relacionados con la técnica literaria, en especial en obras justamente llamadas maestras, como es el caso de esta de Gabriel García Márquez

¿Debería enmudecer este blog para todo lo que no fuera literatura?

Con frecuencia me indigna que después de una noticia trágica, el presentador de televisión, sin siquiera cambiar el semblante, informe del último estreno cinematográfico o de cualquier otro suceso casi frívolo. Es claro que su profesión es la de informar, de lo bueno y de lo malo, pero se espera una pizca de humanidad, que no aparece. ¿O acaso somos los televidentes los que, en nuestra ansiedad por consumir noticias, nos hemos insensibilizado para apreciar los matices?

Mi experiencia lectora utilizando las nuevas tecnologías

Hace ya tiempo descubrí que suelo tomar decisiones irracionales. Elijo comprar, no lo que mejor se ajusta a mis necesidades, sino aquello que tiene algún aspecto que me atrae; es como si por ejemplo, me quedo con aquella prenda de ropa que tiene un botoncillo especial a la altura de la cintura en lugar de la que mejor se ajusta a mi cuerpo. He hablado de ropa, pero podía haber mencionado a los libros; sí tanto a la obra en sí como al soporte físico de la misma. Y de este soporte es del que quisiera hablar en este artículo.

"La niebla", un relato de Stephen King

¿Por qué suelen defraudar las lecturas de las sucesivas obras de un autor? Me pasó con Jorge Amado y ahora con "La Niebla". Terminé "El resplandor" agradecido a Stephen King de las dosis de intriga y suspense que me había inoculado. Eso es, estaba agradecido por sufrir. Con "La niebla" temía y esperaba sucesos inesperados tras cada escena. No ha sido así. Aparecían monstruos por todas partes, en "El resplandor", no; no hay o no he encontrado un tema que soporte el argumento, bastante lineal, por otra parte, como sí lo había, y muy bien presentado, en "El resplandor".

Relectura de "Corazón tan blanco", novela de Javier Marías

Después de 14 años, y tras el aluvión de recomendaciones recibidas, he vuelto a leer "Corazón tan blanco". De una novela como esta ya hay decenas de formidables reseñas de lectores más experimentados que yo como, por ejemplo, esta de Rosana Orué; o esta de Xavier Beltrán; o esta, reciente, de Carlos Andia; o esta de María García-Lliberós; o esta, completísima, de Pilar Taulés (como veis, algo se me han contagiado las frases largas de Javier Marías).

Reseña emocionada de "Rojo y negro", novela de Stendhal

Desde que terminé de leer "Rojo y negro", un pensamiento vuelve insistente: lo peor que tiene un libro es que cuanto mejor o más interesante es el final más fácilmente se olvidan otros aspectos del mismo que pudieran haber sido tanto o más interesantes que dicho final.

¿Qué fue del pasado?





  • "El niño lloró cuando su madre lo cogió en brazos."
  • "El niño lloraba cuando su madre lo cogió en brazos."
  • "El niño ha llorado cuando su madre lo cogió en brazos."
  • "El niño había llorado cuando su madre lo cogió en brazos."
  • "El niño hubo llorado cuando su madre lo cogió en brazos."
  • La sensibilidad de "Las chicas de campo", novela de Edna O'brien

    Con el mimo del que cuenta algo propio, la autora, Edna O'Brien, nos desvela el proceso por el que dos adolescentes rompen con el mundo rural católico e irlandés que las protege, pero, a la vez, las constriñe a una vidas reguladas y grises. Ambas quedan deslumbradas por las luces de la modernidad, a través de la gran ciudad, sin saber que tendrán que pagar un alto precio por abandonar su limitada pero segura vida en el campo.

    Acerca de "De la Tierra a la Luna", novela de Julio Verne

    Como todas las novelas que no me han satisfecho totalmente, tampoco puedo decir que no me haya gustado nada en absoluto. Reconozco demasiado bien la dificultad de armar una historia, y de volcarla en el papel, como para ser insensible al esfuerzo de todo autor.

    Análisis comparativo de cuatro librerías online

    Hace unos pocos años disfrutaba paseando entre los expositores de las librerías; comentaba, de vez en cuando, algún título con el librero de turno. Hoy, al menos en Madrid, quedan pocas librerías que merezcan este nombre. En su lugar proliferan grandes y anodinos espacios comerciales donde se apilan las últimas novedades, y no existe dependiente a quien dirigirse en caso de duda. Así, el acto de comprar un libro ha perdido gran parte de su encanto, al menos para mí.

    ¿De qué va "El sentido de un final", la novela de Julian Barnes?

    Dos días he tardado en leer este librito y seis los que ha estado dándome vueltas en la cabeza, por ese final que no me deja tranquilo y que arranca con el principio, con su título.

    Satisfecho de haber leído "El resplandor", novela de Stephen King

    Empecé a leer esta novela con algún reparo ya que había visto la película de Stanley Kubrick; hacía mucho tiempo, es verdad, pero algunas de sus escenas aún las tenía presentes. Sin embargo, la habilidad de Stephen King ha superado mis expectativas. Sobre todo en su maestría para dosificar la intriga, pero también en la calidad de los textos, aunque sin que llegue a decir que El resplandor sea una cumbre de la literatura universal.

    Emociones en "Antología personal", de José Agustín Goytisolo

    Hace algunos años y ante mi ineptitud para disfrutar de la poesía, un buen amigo me regaló un librito titulado Antología personal de José Agustín Goytisolo, acompañado de un CD en el que el mismo autor leía sus poemas.

    Análisis comparativo de los mejores correctores de estilo online

    Unos escribimos más WhatsApp que emails; otros, más informes laborales que trabajos de clase; algunos, más relatos que novelas.

    Habla el protagonista de "El extranjero", la novela de Albert Camus

    Me pregunta Javier por el tema de esta novela, que narré hace más de setenta años y que escribió Albert Camus. Sí, soy Maursault, el protagonista del libro.


    Abandono "Los reinos de la casualidad", la primera novela de Carlos Marzal

    No recuerdo cuándo fue la última vez en la que, después de haber leído una buena parte de una novela, hubiera decidido abandonar su lectura. Lo reconozco, a "Ulises", de James Joyce, y a "El otoño del patriarca", de Gabriel García Márquez, también renuncié a leerlas, pero fue tras el contacto fugaz de unas pocas páginas, no después de leer 236, como he hecho en "Los reinos de la casualidad"; parecen muchas páginas, y lo son, ya que la novela tiene 784.


    Una ocasión desperdiciada

    Regresas a casa tras un áspero día de trabajo en el que has tenido que discutir con tus iguales, aceptar las ideas de tus superiores e intentar convencer a tu equipo.


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