"Capitulómetro" o cómo ver la tensión por capítulos

Ya sé que la literatura y las matemáticas no son muy amigas, como no lo son las emociones y la lógica. Por eso, cualquier análisis pretendidamente objetivo de una novela hay que mirarlo de reojo. Aún así me he lanzado a hacer una especie de radiografía de un borrador de novela y he montado en la aplicación Excel un cuadro de doble entrada, enfrentando los capítulos con los personajes.

Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan; emociones y enseñanzas

Pocas novelas me han trastornado tanto como esta. Sabía que era una biografía novelada de la misma autora, pero no esperaba que la hubiera escrito aplicándose a sí misma una autopsia emocional sin apartar la vista ni un momento y, claro, el lector tampoco puede dejar de mirar/leer.


Reseña no muy profesional de Nos vemos allá arriba, de Pierre Lemaitre

Nunca deberíamos leer o conocer demasiado de una novela antes de empezar a leerla. No solo porque nos descubramos o podamos deducir parte de la trama sino porque irremediablemente condicionamos su lectura. Si ha sido una entrevista, es fácil oír al narrador con la voz del autor. Si ha sido una reseña o una crítica, los aspectos que se comenten, en positivo o en negativo, nos asaltan sin descanso interfiriendo en la lectura, obligándonos a posicionarnos de acuerdo o en contra de lo que comentaba el crítico de turno.

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