Resolviendo enigmas con «El psicoanalista», novela de John Katzenbach

Cuidado: inocente, pero "spoiler" real.

Acabo de terminar esta novela, de la que me habías hablado muy bien. Me ha gustado bastante; en especial la sorpresa por el "renacimiento" del protagonista y su reconversión de perseguido a perseguidor; además de que el entramado es espectacular.


Solo hay una escena que no me ha gustado porque no entiendo cuál es su finalidad en la trama; seguramente me suceda porque no dejo de buscar la justificación de lo que escribe el autor, con la intención de buscar ideas que me puedan venir bien a mí mismo. Te lo voy a contar por si tú has encontrado el motivo y quieres comentármelo.

Estoy en el segundo encuentro del psicoanalista con su antiguo mentor, cuando va a verle para, en principio, matarle, ya que acaba de descubrir su relación con Rumplestiltskin. En ese momento, el mentor ya le tenía preparado un enigma a través de un puzzle de letras en un libro de su despacho, al más puro estilo Dan Brown. No entiendo cómo el antiguo mentor se pone a jugar con el psicoanalista a fin de darle pistas de dónde encontrar a sus hijos adoptivos, los criminales que han intentado matar al psicoanalista. Vamos a ver, si el mentor quiere proteger a sus hijos adoptivos, entonces que no dé pistas a quien quiere matarlos, por muy complicadas que sean; o, al contrario, si quiere ayudar a su antiguo pupilo, que le diga directamente donde puede encontrar a sus enemigos. O una cosa o la otra. No tiene mucho sentido que el mentor quiera ayudar a los dos contrincantes a la vez. Es una inconsistencia que, salvo que yo esté equivocado, devuelve al lector a la realidad al evidenciarle que está leyendo una ficción, un artificio, de forma que rebaja el nivel de interés. Es como si a un ilusionista se le viera cómo hace el truco de magia. No sé cómo lo ves tú.

De todas formas, lo dicho es un detalle muy menor y, seguramente, imputable a mi propia torpeza lectora, que no quita que me haya parecido una excelente novela, y así pienso decirlo en mi blog.

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