¿"Matadero Cinco", de Kurt Vonnegut, es una novela de ciencia-ficción?


He leído en varios blogs que "Matadero Cinco" es una novela de ciencia-ficción. En otros, se resalta la vena cómica de su autor, Kurt Vonnegut. No faltan, por supuesto, los que la destacan como alegato anti-belicista. Tengo que confesar que esta obra me ha desorientado por completo, hasta el punto de que no solo no sé en qué género encuadrarla, sino que ni siquiera sé si me ha gustado a no.


Sospecho que el autor pretendía inocular este despiste en el lector porque él mismo no estaba seguro de cómo narrar un acontecimiento tan desmesurado como el bombardeo británico-norteamericano de la ciudad alemana de Dresde, poco antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, sobre todo cuando Kurt Vonnegut, él también norteamericano, estaba preso en Dresde en el momento de aquel holocausto, suceso en el que murieron decenas de miles de personas. Se supone que el autor debería estar traumatizado por ello; sin embargo, la novela derrocha comicidad. Todo en la novela es un sinsentido, como lo es la guerra, claro. El protagonista Billy Pilgrim está trastornado y cree, o eso cree el lector, que hace viajes en el tiempo y en el espacio, llegando hasta visitar otros planetas.

El narrador, que se supone que es el propio autor, deja al lector con mal cuerpo; un lector que se ha dejado hacer cual masoquista, gracias a los arranques cómicos y fuera de lo verosímil de los personajes. Desde luego, si el autor pretendía dejar un poso anti-belicista en el lector, lo consigue. Aunque, cuando este se repone, no le queda más remedio que pensar, a pesar de todo, si la guerra está justificada en algún caso. Por ejemplo, no es descabellado pensar que el bombardeo de Dresde ayudó a la rendición de Hitler. ¿Habría sido mejor no declarar la guerra a Hitler? Ya sé, esto no es literatura y tengo que suspender este tipo de disquisiciones. Pero es que "Matadero Cinco" es mucho libro y hace tambalear mis escasas y endebles creencias.

He aquí unas cuantas frases que me han interesado especialmente:
  • Su suelo debía de contener toneladas de harina de huesos humanos.
  • Me emborracho y luego, gracias a mi aliento, que parece hecho de mostaza y rosas, alejo de mí lado a mi mujer.
  • El tiempo no pasaba. Alguien debía de estar manipulando los relojes, y no tan sólo los eléctricos sino también los de cuerda, pues la segundera de mi reloj de pulsera hacía un tic, dejaba transcurrir un año, y finalmente hacía el tac.
  • El arte no es posible si no baila como pareja de la muerte, escribía.
  • El árbitro traía una noticia la mar de cómica: la congregación había sido el blanco teórico de un teórico avión enemigo, y ahora todos estaban teóricamente muertos. Después de reír hasta casi reventar, aquellos cadáveres teóricos se dieron un atracón con una buena y abundante comida.
  • El cañón hizo un ruido desgarrado, como si se hubiera abierto la cremallera de la bragueta del Dios Todopoderoso. 
  • —¿Cómo me he vuelto tan vieja?
  • Había una veintena de americanos más, sentados con la espalda contra la pared, mirando las llamas y pensando en lo único que se podía pensar allí, o sea, en nada.
  • Billy se dejaba guiar por el miedo y por la falta de miedo. El miedo le decía cuándo debía detenerse. La falta de miedo le decía cuándo debía seguir adelante.
  • Los americanos desnudos se colocaron bajo unas duchas alineadas en una pared pintada de blanco. No había grifos que pudieran controlar. Sólo podían esperar los acontecimientos. Tenían los sexos encogidos. Menos mal que la función reproductiva no estaba en el programa de la noche.
  • Lo que a Billy le disgustaba era el simple hecho de que fuera su madre. Le hacía sentirse avergonzado, desagradecido y débil por la sola razón de haber luchado tanto y haber tenido tantos problemas para darle la vida y mantenerlo vivo, cuando a él ya no le gustaba vivir.
  • Un americano que estaba cerca de Billy se lamentaba de que lo había defecado todo menos el cerebro.
  • Casualmente, Trout había escrito un libro sobre un árbol que daba dinero. Tenía por hojas billetes de veinte dólares. Sus flores eran bonos del gobierno y sus frutos diamantes. Atraía a los seres humanos, que se mataban los unos a los otros al pie del árbol, fertilizándolo.

4 comentarios:

  1. Hola, Javier:

    Hace poco leí "Matadero 5" (lectura recomendada en un taller de narrativa de la Uned) y me fascinó, tanto que busqué más sobre Kurt Vonnegut y encontré "La cartera del cretino" en digital. Entretanto me apunté otros a la lista de esos libros que quiero comprar, ya sabes...
    Si te digo la verdad no me comí entonces la cabeza con el género, ¿ciencia ficción, alegato anti-belicista o novela tragicómica? Pero al leer tu reseña me lo planteo y creo que "Matadero 5" es una novela histórica con toques delirantes y absurdos como no podía ser de otra manera tratándose de un episodio bélico.
    El escritor hace una declaración de intenciones desde la misma dedicatoria, cuando se lo dedica a la esposa de uno de sus compañeros de infortunio a quien visita en busca de testimonios; esa mujer que lo mira mal, que desconfía de su propósito, ¡otro libro de guerra! Y será su reproche el que le indique el camino a seguir para contarnos su "batallita", convirtiendo su narración en una verdadera desmitificación de lo épico.
    Pienso que debería ser lectura recomendada en las clases de historia contemporánea y de periodismo, también.
    Un abrazo.

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    1. Hola, Laura.

      Yo también he añadido "La cartera del cretino" a mi lista de deseos de lectura.

      Desde luego, coincido contigo en que "Matadero Cinco"es una novela injustamente desconocida para la mayoría, que merecería ser más divulgada, como muchas otras buenas obras.

      Muchas gracias por tu atinado comentario.

      Un abrazo.

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  2. ¡Hola, Javier!

    Efectivamente es extraño se considere a esta novela como ciencia ficción. No es solo aparece en tiendas como FNAC en esta categoría; Miquel Barceló, el ya legendario editor de ciencia ficción en español, la nombra en su "Ciencia Ficción. Nueva guía de lectura". Yo la leí sin saber apenas nada sobre lo que iba, y aunque haya aliens soy incapaz de incluirla en el mismo saco que las novelas de Asimov, Lem y Clarke. Aunque como dijo Norman Spinrad: "Science fiction is anything published as science fiction."

    Sobre los bombardeos, la importancia militar de Dresde era mínima. Lo que hizo que los Aliados ganasen la guerra fue la abrumadora superioridad en casi todos los aspectos de la guerra que tenían a esas alturas del conflicto. Como bien ilustra la novela, a los alemanes solo les quedaba llevar a los viejos y los niños al frente.

    El libro es flipante. Una de las mejores novelas sobre la guerra que he leído.

    Por cierto, ¡gracias por los apuntes!

    Un saludo.

    Luis

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    1. Gracias a ti, Luis, por leer y comentar esta breve reseña.

      Un saludo.

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